Las películas que más me interesan de Cannes 2013

by Adrián Gómez Esteban

Contando el número de joyas que salieron de la anterior edición del Festival de Cannes, y la no menos importante cantidad de películas que dieron para extensos debates que aún hoy siguen creciendo, no es de extrañar que la lista anunciada para este año se reciba como una fuente de obras que cambiarán percepciones, darán que hablar, ayudarán a la continua evolución del cine, marcarán hitos y, sobre todo, regalarán algunos de los mejores momentos cinematográficos de los próximos doce meses, conforme vayan llegando a las pantallas comerciales. Estas son las películas que más me interesan.

Inside Llewyn Davis

Con un trailer con un final tan enigmático como el de A serious man (Joel y Ethan Coen, 2009) la sensación es la de estar asistiendo a la perla que redondeará las últimas obras filosóficas que han salido de las manos de los hermanos más conocidos del cine: la citada y la más reciente True Grit (Joel y Ethan Coen, 2010). Contando con la presencia de Carey Mulligan, el posible descubrimiento de un hasta ahora secundario invisible, las cálidas acogidas de su preestreno en pase privado y el hecho de que han tenido que pasar tres años para que se estrenase, esta bomba puede ser un auténtico acontecimiento.

Le Passé

Después del bombazo que supuso A Separation (Asghar Farhadi, 2011), el siguiente largometraje del director, ahora en francés, es una equis en todos los calendarios. El listón está en un guión perfecto que convertía a la conversación cotidiana en el engranaje que conformaba una historia cerrada, intensa y con un interés in crescendo, y no se espera algo que no sea, al menos, igual de bueno y emocionante.

Venus in Fur (Obra)

Venus in Fur

Como si ver a Emmanuelle Seigner con la ropa que casi lleva Liv Rooth en el papel de Vanda durante el paso de la obra por Hartford, Connecticut, no fuera razón suficiente para estar contando los días que quedan para su estreno, además tenemos a su marido, Roman Polanski, a la batuta. Un Polanski que ya ha demostrado sentirse a gusto con historias de pocos y complejos personajes, como nos demostró recientemente con la minimalista, brillante y también teatral Un dios salvaje (2011). Con esta última promete jugar con la fantasía y la realidad, con la seducción y el poder, y, posiblemente, con su visión del amor y el sexo que ya disfrutamos enormemente en Lunas de hiel (1992).

Only God Forgives

Quien en el 2011 nos trajera la que para muchos fuera la película del año, aunque para Tarantino y para mí solo fuera un “buen intento“, Drive (Nicolas Winding Refn, 2011), viene ahora con una de mafias. Aunque mis expectativas son bajas, tengo una pequeña esperanza en que ese buen intento se pueda transformar en una diana, pero ver otra vez a Ryan Gosling encorsetado en su objetivo de convertirse en una nueva personificación de lo cool no es algo que me atraiga.

De todas formas siempre espero que lleguen sorpresas de películas que de momento no han llamado mi atención. Al fin y al cabo para eso, entre otras cosas, está el Festival de Cannes.